Experiencias de Viaje

Sal de tu zona de confort o el viaje de la libertad

Sal de tu zona de confort o el viaje de la libertad
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La vida es corta. Tus mejores compañeros: libertad y curiosidad. Evita la rutina, sal de tu zona de confort. ¡Decides tu!

Sortir de sa zone de confort
@poeaam

El síndrome del reptil

Hace algunos años, durante una estancia en el sudeste asiático, me contaron lo siguiente:
-¿Sabías que los lagartos toman siempre el mismo camino?
-No, ¿en serio?
-Si un lagarto toma un camino y no le ocurre nada, ese camino se convertirá en el que tome cada días, bordeando las mismas piedras. De algún modo, al ser humano le sucede lo mismo: el síndrome de reptil.
Entonces busqué en vano la existencia de lo que pensé que era un concepto científico. No encontré absolutamente nada, simplemente seguí convencido de la existencia de una realidad íntima, de una experiencia personal.

La zona de confort

A menudo tomamos el mismo camino; esos laberintos de calles que conocemos tan bien que podemos cruzarlos sin despegar los ojos de nuestros teléfonos. Ordenamos siempre nuestro plato favorito (el “mejor de la ciudad”) en un restaurante que conocemos bien y, en la medida de lo posible, nos sentamos en la misma mesa. Si todo salió bien la primera vez, siempre pedimos de nuevo los servicios del mismo peluquero. Partimos al otro lado del mundo, pero a menudo nos sentimos tranquilos si en el lugar donde pondremos nuestras maletas habrá caras conocidas.

Salimos muy poco de lo que comúnmente se llama nuestra "zona de confort" o el “síndrome del reptil”.

Pensando en ello desde un punto de vista más social, profesional, incluso alimenticio o de defensa del consumidor, nuestra forma de vida parece estar casi totalmente condicionada por esa sensación de seguridad.

Sortir de votre zone de confort
@janina.and.luca

¿Una zona incómoda?

Por invitación de alguien cercano, impulsados por la coerción y/o a veces galvanizados por la curiosidad esencial, a veces nos alejamos de esa zona de confort.
Un amigo regresó de Etiopía y me invita a un restaurante etíope para contarme su experiencia; sigo sus recomendaciones y degusto Mesir Wat. Experimento nuevos sabores y me pregunto por qué nunca había entrado en este restaurante que se encuentra solo a una calle de la que cruzo todos los días para ir a trabajar. ¿Por qué, simplemente, nunca lo vi?
Al día siguiente, incluso sabiendo que perdería unos minutos, decidí tomar esta nueva calle. Por casualidad, me topo con Selam, jefe del restaurante etíope al que conocí la noche anterior. Hablamos un poco, le doy las gracias por su hospitalidad. Él me aconseja probar otro plato la próxima vez (tal vez ordene de nuevo el Mesir Wat)… ¡Comienzo el día con una sonrisa!
Prosigo mi ruta con los ojos abiertos: el cielo está azul. Esta calle parece bella. ¿No se trata sólo de que es nueva para mí? Miro a la gente que me encuentro, la mayoría con los ojos puestos en sus teléfonos. ¿Así de idiota me veo a diario? ¡Una sonrisa nuevamente! Ya van dos y, con la mía, tres. Este pequeño café me parece muy bueno. Extraño, nunca había oído hablar de él. Todavía tengo un poco de tiempo, así que pido un café. Impulsado por una sensación de escape, pienso en el viaje de mi amigo a Etiopía, en la hospitalidad de Selam y en su sonrisa. ¡Vaya, me gustaría ir a Etiopía este invierno!
Esta pequeña historia podría parecer ingenua, pero por haber decidido -y realmente fue una decisión- dedicar más mi vida a experimentar que a redundar en lo conocido, puedo simplemente afirmarles que comenzar por “permitir que nuestra curiosidad dé algunos pasos por la calle”, no es un acto tan fútil. ¿Los descubrimientos que resultan de ello parecen en principio meras coincidencias? Paso a paso, lo que estamos explorando parece ser inconmensurablemente más profundo:

Cuando uno vive su vida con una apreciación de coincidencias y sus significados, se abre el campo subyacente de infinitas posibilidades. Y lo maravilloso comienza a suceder.

Une zone incomfortable ?
@erubes1

Liberarse de lo conocido

Bajo un prisma aún más profundo y esencial, Krishnamurti parecía alimentar la idea de que la famosa “zona de confort” es en realidad una prisión, un estado de encarcelamiento del que los hombres debían liberarse. Su libro “liberarse de lo conocido” ha cambiado radicalmente mi percepción de la vida y creo que su lectura, sobre todo por las preguntas sugeridas por el filósofo, puede ser una increíble inspiración para quien cuestiona su propia vida.
Otra coincidencia: Paul (co-fundador de U2GUIDE) comparte este “libro de cabecera” desde antes de conocernos, hace más de una década.
Los conceptos e hipótesis formulados por Krishnamurti son ampliamente adoptados en la filosofía moderna en relación con el desarrollo personal (Eckhart Tolle) o en las formaciones y entrenamientos sobre gestión y coaching para salir de la zona de confort. La capacidad de las personas para el cambio es, sin duda, un reto importante para la sociedad, a menudo sujeta a cambios tan rápidos como radicales.

Se libérer du connu
@thiago.lopez

Un viaje fuera de las sendas trilladas

Por otra parte, “permitir que nuestra curiosidad dé algunos pasos por la calle”, y hasta en el otro extremo del mundo, parece ser la solución más sencilla y la más lúdica contra el síndrome del reptil, a condición de no sólo viajar a través del mapa de cócteles locales, sino encontrarse con los del otro lado del mundo. Dejar, al menos durante el viaje, a la curiosidad navegar libremente.


Creamos U2GUIDE para que puedas vivir serenamente esta exploración al tiempo que contribuyes a un cambio en el país que visitas… sin duda alguna, esto te cambiará a ti también.


¡Buen viento de libertad! 

Cofounder & CEO at |

Empresario, filántropo, viajero & poeta

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